6 Malos Hábitos que Estás Practicando como Fotógrafo

Crear un hábito es muy fácil, especialmente en fotografía. Y como amateurs que somos muchos, ciertamente aprendemos ejemplos de otros fotógrafos, sin saber realmente son correctos o no. Así es como algunos malos hábitos nacen. Probablemente no sean los hábitos que te impidan realizar grandes fotos, pero son los que podrían hacerte perder algunas de ellas, o te impedirían sacar lo mejor de alguna situación.

Cortesía de Photographyconcentrate.com

Aquí están entonces, junto con la explicación de por qué son malos:


Tutorial: Cómo Replicar el Look de una Imagen en Photoshop Usando Curvas

Es algo que nos pasa a todos: Estamos navegando a través del portafolios algún artista en Flickr o en 500px, y nos damos cuenta de lo mucho que nos gusta el estilo de edición que aplica a sus fotos. Ese "look" tan profesional que presentan sus imágenes.


A partir de ahí, vamos a Photoshop, e intentamos replicar ese mismo estilo, hasta que finalmente tenemos como resultado algo relativamente mediocre en comparación al trabajo original.

Afortunadamente, hace poco salió a luz este tutorial, ya en YouTube desde el año 2012, que enseña cómo se puede aplicar el estilo visual de cualquier imagen a otra que deseemos. Viene de la mano del foto-reportero y diseñador londinense Ben Secret.

Aquí hay un ejemplo de esta técnica en acción:

Antes:




Después:



Este video es brillante, y tal genialidad fue descrita en una sola frase por el Redditor Goombatron cuando mencionó que el tutorial es "como enseñar a un hombre a pescar en vez de darle un pez. Pero con curvas en vez de pescado". Realmente es un técnica extremadamente útil, y que estarán usando una y otra vez. Ya sea para intentar algo nuevo con mayor éxito, o para replicar el trabajo de alguien más.

Y pese a que no es recomendable basar su trabajo en el de alguien más en un 100%, es de gran ayuda el hecho de tener esa inspiración y dirección cuando nos enfrentamos a un bloqueo creativo.

Lamentablemente, el video está en inglés y no ofrece una traducción, pero con con un pequeño esfuerzo, es de fácil entendimiento si nos guiamos por lo que vemos en pantalla.

Fuentes:
Reddit.com
Petapixel.com
Bensecret.com

Selección de Fotos - Marzo del 2014

Buenos Días People!

Ésta es una pequeña selección de fotografías pertenecientes al Pool del Flickr de PhotoBlog Magazine y al correo del blog (Photoblogpy@hotmail.com) . Se basa en el hecho de que los diferentes artistas (y lectores) de todas partes, envían sus trabajos para ser publicados en la web y ser vistos por miles de personas alrededor del mundo.

Así que si quieren compartir alguna imagen de la que se sientan orgullosos, no duden en hacerlo por cualquier medio que se les ocurra conveniente. Cabe aclarar que para proteger mejor sus fotografías, subirlas a la plataforma de Flickr es una de las mejores opciones, pues mientras que pueden ser compartidas en todas partes, también pueden establecer claramente qué tipo de derechos de propiedad imperan sobre éstas.


Maxima velocidad




Columna del Editor: De Por Qué "Romper las Reglas" de la Fotografía se Volvió un Cliché

Centered” es un cortometraje en el que se enlistan todas las tomas de las Películas de Wes Anderson en las que el director utiliza composiciones centradas, simétricas o asimétricas. Ello me recordó a la tan repetida frase que profesores, páginas web y fotógrafos de todas partes repiten una y otra vez: “Rompe las Reglas”.

¿Pero qué reglas?

Usualmente toda forma de arte tiene algunas reglas compositivas pre-establecidas, adoptadas por los estudiosos y académicos a lo largo de la historia, y fundadas en comportamientos naturales del ser humano, y, más precisamente, del ojo humano.

Y por supuesto, la fotografía no está exenta de una reglamentación precisa. Por ejemplo, existen algo así como 13 o más reglas de composición, cuyo objeto es el de ayudar a los fotógrafos a transmitir equilibrio en sus imágenes, y por lo tanto, volverlas armoniosas a los ojos de sus espectadores. Dentro de estas 13 están las tan utilizadas Regla de los Tercios y de la Proporción Áurea (Esta última, para aquellos que no la conozcan, deriva incluso de una ecuación matemática denominada Secuencia de Fibonacci).

¿Pero por qué existen? 

No están aquí porque alguien quiso que todas las fotos se vean iguales, sino que simplemente porque, a lo largo de la historia, grandes artistas han aprendido que, por ejemplo, resulta más agradable a la vista tener al sujeto de la imagen posicionado en alguno de los puntos de oro, en vez de, digamos, ubicarlo en la esquina superior derecha del plano.

Y en realidad, ni siquiera deberían llamarse reglas, puesto que  solamente son pautas para fotografiar mejor, a las que perfectamente pueden hacer caso o no.

Y si no les hago caso entonces rompería las reglas ¿No?

Hay artículos completos con pautas sobre “Cómo Romper las Reglas”… Pero más allá de la inevitable contradicción que se crea con ello, vamos a lo que realmente es Romper las Reglas.

"Moonrise Kingdom", dirigida por Wes Anderson

No, no es inclinar el horizonte porque sí, o meter a un sujeto pequeño en el centro de la imagen. Romper las Reglas significa dejar de atenerse a las pautas conocidas y probar con algo que desafíe a la lógica de la composición, pero que al mismo tiempo pueda probarse de mayor beneficio para la imagen final. No es tarea fácil, y uno nunca va por ahí fotografiando y pensando en “Hoy tengo que romper una regla”.

¿Entonces, por qué se ha vuelto un cliché?

Porque es más frecuente escuchar y leer más: “De cómo romper las reglas” en vez de: “Éstas son las reglas de la fotografía, apréndetelas, grábatelas, utilízalas... y luego tira al garete todo lo que aprendiste de ellas”. De alguna manera, todos poseemos algunos mecanismos interiores que nos permiten darnos cuenta del momento en el que una imagen empieza a incomodarnos, sólo que, al no conocer las reglas, realmente no sabemos por qué nos resulta incómoda.

Y cuando salimos a fotografiar, en mi sencilla y poco experimentada opinión, el objetivo no debería ser, para nadie, la idea de que “Hoy tengo que hacer algo diferente”, sino simplemente: “Hoy tengo que hacer buenas fotografías”. Y aunque puede que no sea agradable leerlo, para ello están estas reglas, y romperlas sólo debería venir como un pensamiento alternativo, una posibilidad sujeta a la experimentación, no algo que se repite en busca de la originalidad y de que la gente me considere un fotógrafo atrevido.

¿Y Wes Anderson?

Wes Anderson es uno de los pocos directores que se arriesgan a utilizar casi siempre estos trucos cinematográficos, y la verdad es que se han probado efectivos, puesto que transmiten la sensación de que realmente se sale de lo típico (Que rompe las relgas). Pero tampoco él quiebra los estándares, puesto que sus composiciones centradas tienen a sus personajes en primeros planos la mayor parte del tiempo, y sus rostros y sujetos suelen ocupar por lo menos 2 o más puntos de oro a la vez. ¿Y para el resto? Hace uso de la técnica de la simetría para transmitir la sensación de equilibrio en la imagen.

Entonces ¿Qué dice ello sobre romper las reglas?

Los Nuevos Caballos de Batalla de Olympus, sus Nuevas Lentes M. Zuiko Pro

Buenos Días People!

De la mano de nuestros amigos, la gente de 3A Worldwide y Olympus, quiero compartir este anuncio de talla mundial, que seguro pondrá en alerta a todos los fanáticos de los equipos de esta marca.

M.Zuiko Digital ED 300mm F4.0
El anuncio se enfoca en el desarrollo de dos nuevas lentes M.Zuiko que serán añadidos a la laureada serie Pro: el M.Zuiko Digital ED 7-14mm F2.8 Pro (14mm-28mm en el formato 35mm) y el M.Zuiko Digital ED 300mm F4 Pro (600mm en el formato 35mm). Ambas lentes de Olympus aportarían una incomparable calidad a la serie M.Zuiko Pro, y -para tristeza de muchos- su distribución está programada para comienzos del año 2015.

La M.Zuiko Digital ED 7-14mm F2.8 Pro es la primera lente zoom gran angular dentro de la serie M.Zuiko Pro. Esta lente, compacta y ligera, promete mantiene el diseño a prueba de polvo y salpicaduras que complementa la gran durabilidad de la cámara Olympus OM-D E-M1. Y fiel a las normas de Zuiko, el ED 7-14mm F2.8 Pro presenta una formidable nitidez  hasta en los bordes de la imagen, así como un excelente desempeño para uso profesional.

M.Zuiko Digital ED 7-14mm F2.8 Pro
Por otro lado, la lente M.Zuiko Digital ED 300mm F4.0 Pro es la primera súper tele-foto de longitud focal fija de esta serie. Y al igual que otros de la serie Pro, esta nueva lente brindará una calidad excepcional, complementada con su construcción compacta a prueba de polvo y salpicaduras.

Al combinarlas con la M Zuiko Digital ED 12-40mm F2.8 Pro, y la M.Zuiko Digital ED 40-150mm F2.8 Pro, ya en el mercado, y con su distribución pautada para la segunda mitad del presente año, la serie Pro contará con cuatro lentes diferentes que abarcarán todas las longitudes, desde súper gran angular hasta súper tele-foto.

La aparición de cámaras de sistema compacto profesionales, como la Olympus OM-D E-M1, no tendría ningún éxito sin el desarrollo de ópticas profesionales. En este sentido, los M.ZUIKO DIGITAL ED 7-14 mm 1:2.8 PRO y M.ZUIKO DIGITAL ED 300 mm 1:4 PRO cubren espacios vacíos hasta ahora en la gama profesional del sistema Micro Cuatro Tercios, por lo que serán más que bienvenidos por los fotógrafos fieles a Olympus.

Y si están interesados en conocer más detalles acerca de las lentes y ver una lista completa de las especificaciones técnicas, pueden visitar el sitio de la web de Olympus en: Olympus Latinoamérica.

Hasta la Próxima y Carpe Diem People!

La Genial Composición Centrada de Wes Anderson

Wes Anderson es un famoso y premiado director de cine estadounidense,  quien se ha encargado de llevar a la gran pantalla maravillosos films como Fantastic Mr. Fox, Moonrise Kingdom y The Grand Budapest Hotel -su última película-.

"Wes Anderson's: Centered", de Kogonada
Y algo que lo ha caracterizado y consagrado como uno de los grandes referentes a nivel mundial, es su estilo tan particular y minucioso a la hora de seleccionar colores (Si miran atentamente, todas sus películas tienen un aire "un poco diferente al resto"), encuadres, y crear personajes.

Ahora, un nuevo video celebra el estilo compositivo del director: y se convierte en una oda a al poder de la simetría y a la habilidad de Anderson para centrar los encuadres mejor que nadie en la industria del cine.


El video fue realizado por un cineasta conocido por el nombre de Kogonada como un proyecto secundario. De acuerdo a la web Co.Create, él estaba trabajando en un lanzamiento para la Criterion Collection que explorara las similaridades entre Fantastic Mr. Fox y otros films de Anderson, cuando la idea lo alcanzó como un rayo.

Acorde a la Web Wordreference: Simetría es la Armonía de posición de las partes o puntos similares unos respecto de otros,y con referencia a punto,línea o plano determinado.

A lo largo del corto y de las distintas tomas en la película, líneas de puntos marcan el centro perfecto de la pantalla, y nos damos cuenta de que en algunas de ellas, la simetría es evidente, y en otras, aunque no simétricas, igualmente la composición central genera efectos poderosos.

Para ver más sobre simetría, hagan click aquí.

Fuente: Petapixel.com

Columna del Editor: Los Grandes Fotógrafos Expedicionarios de Antaño

Con los años, la fotografía ha permitido a fotógrafos cada vez más intrépidos, documentar los lugares más inhóspitos y a la vez más fascinantes de todo el mundo.

Satsuma Samurai during Boshin War Period - Felice Beato

Pero la exploración y la investigación con fines documentales y artísticos no son cosas nuevas, pues si nos remontamos a finales del siglo XIX, y a principios del siglo XX, veremos que grandes proyectos han hecho eco de mano de algunos de los fotógrafos más audaces de la época.


La Historia de Cómo los Fotógrafos de las Olimpiadas Consiguen sus Impresionantes Imágenes - Completo




Cuando vemos las imágenes que se publican durante las Olimpiadas (En este caso las de Sochi), solemos preguntarnos cómo es posible que los fotógrafos consigan tales fotos, y sobre todo, cómo es posible que en menos de lo que canta un gallo ya se muestren en los periódicos del mismo día. Tan cerca de la acción, tan justas, tan perfectas. Y al respecto podemos imaginarnos muchas cosas, como las lentes que usan, que están en el lugar desde horas antes y cosas así. Pero en realidad, las exigencias son mucho mayores.

La historia que verán a continuación tiene el objeto de mostrarles cuál es el detrás de cámara, cómo realmente se consiguen esas fotos, qué equipos están detrás de ellas, y cómo se preparan para realizarlas. Esta es la historia de dos Agencias, la AP (Associated Press) y Getty Images.


La Velocidad

Shaun White es un snowboarder estadounidense laureado y conocido en todo el mundo. Durante una de sus pruebas, intentó una maniobra realmente arriesgada como tercer truco durante su carrera en la final de Medio Tubo de Hombres, una última posibilidad de mejorar su puntaje. La verdad es que no lo logró, y terminó aterrizando en el borde del tubo, a punto de caer y destrozarse.

Shaun White estropeando su aterrizaje. Se muestra el estilo de las dos agencias.  Andy Wong/ AP Photo y Cameron Spencer/ Getty Images.

White llegó en cuarto lugar y se fue sin ninguna medalla en su mejor evento. Pero el momento llevó a una de las tomas más memorables de las Olimpiadas. Algunos de los mejores fotógrafos deportivos del mundo capturaron la violencia y el drama del impacto -que duró menos de medio segundo- mejor de lo que cualquier video pudo. La tabla de White luce como si estuviera a punto de partirse por la mitad. La bandera estadounidense sorprendida fuera de lugar. La expresión de sorpresa de White por el impacto -se puede notar en su boca-. Así es como se ve cuando no consigues defender tu medalla de oro.

Menos de tres minutos después de que el snowboarder aterrizara en el medio tubo, la foto ya se encontraba en servidores de todo el mundo, lista para ser descargada por directores de arte y editores. En una entrevista para Gizmodo, Ken Mainardis, VP de Getty para imágenes deportivas, y el representante de AP y director de fotografía, Denis Paquin, responden preguntas sobre cómo ocurren estas inmensas operaciones fotográficas.

Columna del Editor: "El Día de los Enamorados", la Imagen que Cambió Mi Manera de Fotografiar

Hace 2 años, durante las vacaciones en las que recién había empezado con mi afición a la fotografía, retrataba prácticamente todo lo que estuviera al alcance de mi vista –y mi cámara-. Paisajes, gente, flores, lo que sea. Por esta razón me metía en cada proyecto loco habido y por haber, quería volver al Paraguay con fotos de las que realmente me sorprendiera.

Utilizaba mi Smartphone, por lo que me resultaba más fácil acercarme a las personas y simplemente pedirles una foto, ya que mientras que a ellos no les resultaba una intromisión, como sí podría ocurrir con una DSLR, a mí también me daba cierta libertad y seguridad, sumadas al hecho de que podía camuflar el tomar una fotografía con el simple hecho de mandar un mensaje.

Así fue que, después de una conversación con una amiga de Asunción, surgió en mi cabeza el proyecto de capturar el espíritu del 14 de Febrero en una sola foto. Estaba en Florianópolis, Brasil, y ya se acercaba el ansiado día.

Compré algunas revistas especializadas en una banca que estaba cerca de donde nos alojábamos, y de pura casualidad éstas contenían algunos artículos y notas sobre fotografía callejera. El género ya lo conocía de alguna u otra referencia, pero leerlas realmente me abrió la mente. Así que para esa altura ya tenía claro qué es lo que quería.

El problema es que, “ohh fortuna”, me tocó la gracia de ser un tipo tímido, por lo que, si me conocen bien, dudo que me asocien a la fotografía callejera, mucho menos a alguien que se animaría a fotografiar a una pareja durante el día de los enamorados.

Ese era mi pensamiento constante durante casi todo el tiempo que pasó hasta que llegamos al ansiado San Valentín. Mientras tanto, fotografiaba paisajes, conceptuales, a mi familia, y otras más que, aunque realmente me hayan gustado entonces, y me sigan gustando ahora, no eran realmente lo que estaba buscando. Estaba enfrascado en conseguir ESA foto.

En la mañana del festejo, mis padres decidieron visitar el centro de la ciudad. “Bien por mí”, pensé. Qué mejor lugar para encontrar a la pareja de enamorados que una urbe en pleno movimiento. Y cada vez que pensaba en la idea, se me ocurrían aquellas clásicas fotografías de Robert Doisneau y Alfred Eisenstaedt. Claro, no sabía quiénes eran esos dos, sólo recordaba las fotos que habían hecho. Realmente tenía ganas de crear un clásico, y justo en aquella maravillosa fecha.

El caso es que no vi parejas en todo el día. Diría que estuvimos desde las 10 de la mañana hasta las 6 de la tarde. “Y dónde se fue el espíritu de San Valentín?”. En realidad me expresé mal. Sí que vi parejas, como en todas partes; que iban de la mano conversando felices, que se abrazaban como modo de coqueteo/juego/muestra de aprecio, pero yo quería algo más, quería algo más esclarecedor, que disparara el mensaje de: “Te Amo” pero sin ser demasiado cursi tampoco. No es que yo sea un romántico empedernido ni mucho menos, es más, bien que podría ser tan afectuoso como una tabla de madera astillada; pero simplemente, no era lo que estaba buscando… O bien… no estaba dispuesto a arriesgarme a tomarles la foto, mucho a menos a pedirles una.

Así pasamos el día hasta que el sol empezó a descender. Entretanto ya casi me había olvidado de mi idea original con todo el ajetreo, las librerías gigantescas, la variedad de juegos y juguetes capaces de aflorar la locura en cualquier niño o adolescente, y demás atractivos visuales (Que no escatimé en fotografiar).

De igual manera, ya cuando estábamos dirigiendo nuestro paso a la estación central de autobuses, ubicada a unas cuadras de donde estábamos, ese pequeño y oscuro rincón de la conciencia que decide hablar en los momentos más oportunos, decidió dar su discurso: “No conseguiste la foto”, “Qué decepcionante”, y yo intentaba discutirle con las mismas excusas que mencioné anteriormente, incluyendo algo como: “Bueno, la conseguiré en otro momento”. Y el problema es que no me dejaba en paz, tenía que conseguirla, y como estábamos ya casi en la última hora de la tarde, casi toda la ciudad se amontonaba alrededor de la estación. “Esta es mi oportunidad” era el pensamiento recurrente.

Así fue que, cuando, liderados por mi padre, estábamos a punto de entrar al punto sin retorno que implica comprar los tickets de viaje en la entrada a la estación, pude observar que una pareja estaba besándose apasionadamente frente a un anuncio de clases de inglés on-line, frente a todo el mundo. Entonces hice lo que todo buen fotógrafo que se precie hace en un caso como aquel… Me quedé mirándolos… Y los miraba, y seguían, y dele que estaban a punto de devorarse los rostros cual abrazacaras que salta desde el huevo a su víctima en la película Alien. Tomé mi teléfono, y preparé la toma. “No, estoy muy lejos”. Consideren que la lente de todo Smartphone suele ser una gran angular, y como el sensor de la cámara es tan pequeño, la imagen no sólo tiende a incluir todo lo que ocurría alrededor, dejando relegada a la pareja –que gozaba de una especie de campo de fuerza anti gente a su alrededor-, sino que también deja a la escena vista en tamaño real por nuestros ojos como si la estuviéramos viendo de 40 metros más atrás. Lo peor era que, como la noche ya había caído, el ruido que invadía mi cámara era espantoso.

“O me acerco o pierdo la foto”. Afortunadamente, después de haberse dado un descanso con el besuqueo, que creí que sería el fin, continuaron con la labor de suavizar la carne antes de comérsela, pues no le encontraba otra explicación a lo que estaban haciendo. Seguramente para este punto ya deben de considerarme todo un “Stalker” o acechador, en todo caso un “creep”, pero si estuvieran en mi lugar, pendientes de conseguir o no cumplir con la promesa que me había hecho, y por consiguiente a mi amiga, entenderían que aquella era la ocasión perfecta que todo fotógrafo desea.

Así que me puse el par de cojones más cercanos que tenía y fui hacia ellos. Esperé, claro, a que se tomaran un descanso, pues tampoco nací ayer, hay que respetar la privacidad –o lo poco de privacidad que se pueda tener en un lugar como ese-. Resumidamente, les dije -en un portugués que hasta entonces no solía utilizar mucho- lo siguiente: “Hola, me llamo Augusto Ferreira y estoy buscando una fotografía que refleje el espíritu verdadero del día de los enamorados. Soy de Paraguay, y considero que ustedes captan fielmente ese espíritu. Además, son adorables”. No dije adorables, pero esta es la presentación que creo haber logrado articular. Me trabé un par de veces, y los nervios no me dejaban pensar claramente.

Ella, una rubia con el cabello estirado hacia atrás, lo miró como diciendo: “Será divertido”, y él, de pelo corto y barba de dos días, asintió. Me miraron y dijeron que no habría problema. “Bueno” les dije “Ahora… hagan lo que sientan que quieran hacer”. Preparé mi cámara y los encuadré. Él a la derecha, y ella a la izquierda. Y la verdad es que seguro estaban tan incómodos como yo, porque ella lo miraba a los ojos y se mataba de la risa, y cuando él hacía lo mismo, no podían contenerse. Pero como una especie de favor a mí, se contuvieron un momento, y simplemente acercaron sus rostros el uno al otro, y se miraron. Se miraban fijamente a los ojos. Para mí fue la escena perfecta. No les pedí que se besaran porque eso ya sería el colmo de desubicado y desvergonzado. Pero tomé un par de fotos, se las mostré. A ellos les encantaron, y yo me despedí habiéndoles agradecido. Cuando me retiré, ya habiendo guardado mi teléfono, les volví a dar un último vistazo, sólo para ver cómo reaccionaban a lo que les había ocurrido. Ambos rieron y volvieron a comerse a besos.

Resulta que, aunque creía lo contrario, en realidad no había pasado mucho tiempo; apenas unos 5 o 10 minutos, y mis padres y hermano ya estaban hablando entre sí y esperándome al otro lado de los molinetes que delimitaban la entrada a la estación. Espero que no hayan estado observándome durante toda esa pequeña sesión improvisada.

Subidos al autobús que nos devolvería a nuestro lado de la isla, me tomé ese largo viaje de casi 1 hora para mirar todas las fotos que realicé durante mi visita al centro. Algunas se convirtieron en favoritas instantáneas, otras fueron borradas inmediatamente. Y luego llegué a las únicas 2 que habían quedado de esa pareja de enamorados. Me di cuenta de varios errores crasos en ambas fotos, tales como el grano muy elevado y el fondo distractor que imponía el cartel de cursos de inglés. Cabe aclarar que ambas fotos las realicé directamente en blanco y negro. No sé por qué lo hice, pero hasta ahora no me arrepiento de ello.

En síntesis, no son las mejores composiciones que alguien verá en su vida, tampoco son los mejores retratos callejeros entre los que haría durante los meses siguientes, pero, por alguna razón, nadie me podía decir que aquellas eran malas fotos. Hasta hoy sólo han sido pocas personas las que las vieron, y tengo que decir que les gustaron –o eso me dijeron-, y la verdad es que no tengo ganas de mostrárselas al mundo, no ahora, porque de alguna manera me pertenecen sólo a mí. Y ese día, me sentí como el mejor fotógrafo del mundo...

Cuando Fotografío, una Columna de Rubén Arteaga

Cuando se fotografía algo, cualquiera sea el motivo, en la mente de quien registra concurren y se aúnan infinidad de pensamientos. Reflexiones que conforman su universo de saberes.

Ese verdadero "golpe" al intelecto, suele producirse en una fracción de segundo, en presencia de aquello que se ha de aprehender. Lo expreso terminantemente porque es lo que me sucede a mí,  personalmente.

"Arriba las Manos", por Rubén Arteaga

Lecturas, actuales y no tanto; escuchas, visualizaciones de todo tipo, experiencias propias y ajenas que construyen historia, etc,  colocan al visualizador con este inmenso bagaje y riqueza, imprescindible e ineludible frente a lo que desea expresar (fotografiar).

El Celuloide o Film de 35mm. - Muriendo Lenta y Dolorosamente

A pesar de que mi columna Café Vintage se mantenga como el artículo más leído en la historia del Blog, de igual manera no creo haberle dedicado al film analógico el espacio que se merecía. Y con la reciente noticia de su desaparición, siento que es hora de que obtenga un lugar importante entre las filas de lectores. Esto, a través de varios artículos, columnas y análisis que ayuden a vislumbrar los motivos detrás de su declive contra lo digital.

George Lucas rodando Star Wars episodio IV: Una Nueva Esperanza (Foto). El director y productor JJ Abrams, quien dirige la esperadísima Star Wars Episodio VII, eligió filmarla en carrete.

Ésto es parte de una noticia publicada por la web Infobae el 21 de Enero de este año (2014):

"Después de 103 años, la empresa productora y distribuidora Paramount Pictures puso punto final a las copias fílmicas en 35mm. 20th Century Fox y Disney harán lo propio en breve.

Según Los Angeles Times, la decisión podría empujar a otras compañías a hacer lo propio en breve, antes de que finalice el año. "Por 120 años, el film y 35mm fueron el formato elegido para las presentaciones. Ahora estamos viendo el fin de eso. Estoy shockeado por lo que sucede", dijo Jan-Christopher Horak, director de Archivo de Cine y Televisión de la Universidad de California.

20th Century Fox envió una carta a sus socios en 2011 para avisarles que terminarían con la distribución de filmes en 35mm "en un par de años". Disney hizo algo similar con los cines, recordó Los Angeles Times.

De las 40.000 salas que funcionan en los Estados Unidos, solo 3.000 siguen siendo en 35mm."

VI Concurso Fotográfico: "Capturando la Belleza de las Costaneras"

Afiche Oficial del Concurso


Cada vez nos enteramos de competencias temáticas más y más interesantes, desde árboles nacionales hasta atardeceres magistrales. Y del que me toca hablar ahora busca motivar a aquellos que desean encontrar la belleza de los paisajes urbanos. Siendo más específico, el de las Costaneras de Asunción y Encarnación.
Citando a la Página Oficial de la Municipalidad de Asunción, copio las bases aquí, y luego algunas recomendaciones propias más adelante:

Columna del Editor: Por Qué (Como Fotógrafo) Estoy Emocionado por el Estreno de "300: Rise of an Empire"

"300", dirigida por Zack Snyder, distribuida por Warner Bros.

Cuando la película 300 - una adaptación de la novela gráfica del mismo nombre, creada por el dibujante y guionista Frank Miller-,  llegó de mano del director Zack Snyder a los cines de todo el mundo, allá por el año 2007; no solamente los cinéfilos y amantes del género de acción épica-histórica sufrieron lo que se diría un colapso sensorial debido a lo grato que resultó ver la película, sino que también hubo un segmento diferenciado de los amantes del cine que también satisfizo sus mayores caprichos. Fue el segmento de los fotógrafos.

"300", dirigida por Zack Snyder, distribuida por Warner Bros.

Resulta que 300 llegó a batir récords de taquilla con varias cartas ganadoras en la mano. Entre ellas figuraba un elenco de actores casi nóveles, como Gerard Butler (Leónidas) y Rodrigo Santoro (Xerxes), que no sólo representaron con brillantez sus papeles de rey-guerrero espartano y de detestable e inhumano Rey-Dios, sino que contribuyeron a la creación de unos personajes míticos, dando vida hasta hoy a incontables memes de internet, relatos alternativos, parodias, y mucho más.

Entretanto, otros elementos que convirtieron a esta película en un clásico moderno, son los de una narrativa que nos deja con un nudo en la garganta hasta el final, enemigos temibles -fantásticos en ciertos aspectos- pero temibles y salidos de las peores pesadillas, el retrato del hombre en su máxima expresión de macho, y otros factores que no necesito mencionar aquí.

Pero 300 guarda un AS bajo la manga, uno que se arriesga a jugar desde la primera escena en la que la película entra en Acción. Me refiero a la fotografía.

Quien ya haya visto la película, entenderá inmediatamente a lo que me refiero, pues, a lo largo de la hora y media en la que presenciamos el inicio de la vida de nuestro protagonista, hasta la cruenta y desesperanzadora batalla de las Termópilas contra Xerxes y sus Inmortales, veremos que cada escena del film tiene un toque particular, un toque fantástico, un toque épico, si uso una palabra que intente expresar todas las sensaciones que se experimentan al verlo en acción.


"300", dirigida por Zack Snyder, distribuida por Warner Bros.

Verán, este efecto “épico” que logra transmitir el largometraje, se logra mediante una serie de técnicas particulares de edición fotográfica. Y aquellos para los que la edición ya sea una actividad común, habrán notado que los contrastes son muy altos, así como el ruido, implicando esto el posible uso de HDR (High Dynamic Range), y que se redujo considerablemente la saturación tanto de personajes como ambientes, unido esto a un teñido sepia generalizado, con el objeto de crear atmósferas particulares.

Ghislain St-Pierre, quien dirigiera el equipo de artistas, describió el efecto: “Todo parece real, pero tiene un sentido áspero e ilustrativo”. Un dato curioso es que la postproducción en su totalidad tomó un año y fue manejada por diez compañías de efectos especiales.

Snyder (El Director) había comprobado que el proceso que siguió al concebir el largometraje fue similar al que Miller (El Novelista) había desarrollado. Quería prescindir de los preceptos del cine realista y, en su lugar, encontrar una forma de “darle vida (a la obra) en la pantalla”, explica. “No quería hacer una película que pareciese una fotografía; más bien al contrario, pretendía introducirme en el mundo que Frank creó en su novela gráfica. Esto no es un drama histórico, ni una historia lineal. Ni siquiera pretende ser completamente fiel desde el punto de vista histórico. Nuestro objetivo era crear una verdadera experiencia distinta a cualquiera que se haya visto antes”. “El desarrollo del aspecto visual de la película fue una parte importante del proceso”, continúa Snyder. “Uno va al cine para vivir experiencias diferentes. Eso es lo que intentamos conseguir con 300. Cada fotograma de la película es como un efecto visual, ya se trate de paisajes como de batallas, escenas de acción o arquitectura”.

"300", dirigida por Zack Snyder, distribuida por Warner Bros.

Uno de los elementos que los realizadores querían explorar era el aspecto fotográfico de la película. Snyder pensó en manipular el equilibrio de colores para crear un proceso que, en última instancia, recibió el nombre de “aglomeración”. “Zack ideó una receta en la que aplastas la parte oscura de la imagen y aumentas la saturación de color para cambiar la proporción de contraste de la película”, explica Jeffrey Silver. “Cada imagen de la película pasó por un proceso de retocado. La aglomeración es lo que le da a esta película una apariencia y un tacto únicos”.

Con la popularidad que acarreó este estilo de edición, en miles de blogs y webs especializadas de todo el mundo se ha intentado replicar –con mayor o menor éxito- el “Efecto 300”, como empezó a ser llamado desde entonces. Y aquí entra como gran referente el fotógrafo Andrzej Dragan, con su reconocidísimo efecto Dragan, el cual, si bien no busca reproducir el aspecto de la película, con unos cuantos ajustes por parte de cualquier editor, el objetivo puede ser alcanzado con satisfacción.

Hay que tener en cuenta que casi la totalidad de la película se filmó en un estudio, y que a excepción de algunas pocas escenas, todo fue filmado frente a una pantalla azul. Este es un detalle que posteriormente facilitó la edición al equipo de artistas.

"300", dirigida por Zack Snyder, distribuida por Warner Bros.

No cabe duda alguna de que 300 rompió con los estándares de imagen a los que estábamos acostumbrados en el cine. Y ahora, que estamos a sólo unos días del estreno de su segunda parte (Que espero que en lo mínimo esté a la altura de la primera), no puedo contenerme las ganas de ver y aprender de  algunas de las composiciones más increíbles de los últimos tiempos (Razón por la que escribo esto).

Y mientras los fans de la buena fotografía esperamos a este evento, todavía nos quedan algunas opciones con las que pasar el tiempo. Digamos, por ejemplo, admirar individualmente algunos de los mejores y más impactantes “stills” -o fotos estáticas- de la primera o segunda película en sus Artbooks oficiales; el segundo, lanzado hace poco tiempo. O bien, si queremos conocer a la mente maestra detrás de la Fotografía de esta segunda parte, la web Exposure Guide nos ofrece una entrevista que le hicieron hace unos días a Clay Enos, “Still Photographer” en Rise of an Empire.



Fuentes: Wikipedia.org
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