Tertulia con Ponti y Otros Grandes

La expectativa impulsa a los seres humanos a tomar decisiones…

Pablo Ponti en el Extremo

Claro, yo miraba las fotografías de Pablo Ponti y veía trabajos dignos de la portada del National Geographic. Y cuando fue anunciada la tertulia con el fotógrafo uruguayo-argentino, quien llegaba desde Angola (África), me apunté tan rápido como pude. No me perdería la oportunidad de aprender cómo se realizan esas fotos.

Así Stefan y yo nos organizamos el domingo. Después del “-¿Manejás vos? -No dejá lo hago yo” y luego del “-No tengo idea de qué esperar”. Es decir, la mayoría de los que nos reuniríamos en el punto de encuentro, nos conocíamos apenas de nombre y fama (Ellos), pues todo surgió a través de una publicación casi espontánea en el Facebook.

Demostrando EL Sensor
El recorrido nos dejó frente a una nube de incertidumbre y ansias, hasta que conocimos personalmente a Derlis Cabrera y a Andrés del Puerto, los primeros fotógrafos presentes. Apenas minutos después, cruzó el pórtico un tipo barbudo y sonriente, de esos que inmediatamente caen bien. -Pablo. Mucho Gusto!- dijo, al tiempo que presentaba a Gustavo, un fotógrafo y amigo suyo de hace tiempo.

Sentándose en un extremo de la mesa, Ponti parecía ansioso por empezar la charla. Como si la información estuviera a punto de estallar en su cabeza. Diría que tenía la necesidad de contarlo todo.

Su humilde servidor
Inmediatamente llegaron Nanin Vefe, Diego dos Santos, Luis Amarilla… y los retratos estáticos que alguna vez había visto en mi cuenta de Facebook dieron vida a rostros más animados y alegres, personajes quizás tan pintorescos como sólo me los podía imaginar en el mejor de los casos. Y pese al intenso frío que empezaba a dominar la tarde, el cálido ambiente del interior rápidamente se hizo acompañar con unas tazas de café.


El grupo no pudo estar mejor conformado. Las experiencias de vida y las laborales de nuestros Referentes hicieron que nosotros, los inexpertos, encontráramos risas y asombro aún en las anécdotas más trágicas vividas por estas grandes Personas… Y que Angola y Paraguay tengan tantas similitudes resulta de algún modo extraño, pero sorpresivo al fin.

Y luego, luego las fotografías. Y la pregunta que todos nos hacíamos… ¿Cómo las hacía? Es decir, sabíamos que utilizaba una máquina de formato medio, que llevaba años en el rubro y que se había codeado con otros grandes de la industria y el arte. Y es cierto que no hay mejor respuesta que aquella simple y que siempre está bajo nuestras narices, sólo que queremos encontrar  ese gran secreto. Pero aunque eso también lo sabíamos de antemano, queríamos escucharlo de él, como si sus palabras fueran el empujón que hiciera falta para lanzarse a hacer arte.


“Si quieren ser mejores fotógrafos, estudien. Si quieren aprender sobre luces y sombras vean el trabajo de Rembrandt”.

Y no pudo haberlo dicho mejor. “Vean fotografías. Lean libros, aprendan a manejar su cámara”. Las composiciones de los distintos autores dejan huellas en nuestro subconsciente, que luego vuelven a reaparecer como reminiscencias en nuestro trabajo. Eran indicaciones claras, obvias y precisas, pero creo que el objetivo era oírlas como reafirmación de quien realmente las aplicaba.

Fanático de la luz natural y las lentes Voigtlander, Ponti motivó también la discusión de tantos datos técnicos que me di cuenta de lo poco que sabía y lo mucho que me faltaba aprender. Pues resulta que la fotografía es más que el click del obturador. Y cuando escuchaba los relatos de aquellos fotógrafos neoyorquinos que, tal como directores de cine y guionistas, comandaban un batallón de treinta hombres para armar una foto, no dimensionaba con seguridad el inmenso trabajo y la gran dificultad que conlleva ser un auténtico profesional.

“Lo importante es lo que se hace entre click y click. Hay fotógrafos que hacen la misma foto desde el primero de enero hasta el 31 de diciembre”.

Pablo Ponti en Cámara - Nanin Vefe Posando

Y en determinado momento el mini-TED se convirtió en una tertulia, en donde se discutió el significado del arte, se habló de la situación de la fotografía paraguaya, y se instó a hacer algo distinto a lo que se ve todos los días allá afuera.

“Empiecen fotografiando las cosas que tienen en casa”.

Hacer de lo cotidiano una obra de arte nunca es tan difícil como uno se imagina. Lo único que se requiere es mirar un poco más allá. Hacerse preguntas como “¿Qué pasaría si…?”, y por supuesto, saber manejarse con el equipo que se tiene.

(De izquierda a derecha) La Mamiya ZD en manos de Ponti. Nanin Vefe de sujeto. Derlis Cabrera y Diego dos Santos de Fondo.

“Si le ponen una lente buena a una cámara mala, sus fotos serán buenas. Si le ponen una lente mala a una buena cámara, sus fotos serán malas. Claro que me refiero a la calidad”.

Y resulta iluminador compartir anécdotas, ideas y preguntas con personas interesadas en el tema y ansiosas por gritar la respuesta a los aires.

Entonces ¿Por qué no se realiza más de seguido? Y vaya uno a saber, pero poco a poco la cultura fotográfica se convierte en denominador común en nuestra sociedad, y estoy seguro de que este tipo de charlas se volverá tan frecuente que tendré que hacer un espacio extra y exclusivo en el blog.

(De Izquierda a Derecha) Juan Andrés del Puerto, Pablo Ponti y Nanin Vefe

Lo importante es que surjan de nuestra curiosidad natural y nuestro afán por explorar… En muchas oportunidades me pregunto cómo será la persona que se encuentra frente a la cámara, qué personalidad tiene, por qué ríe, por qué llora o por qué está seria.

Pero más me intriga saber sobre aquella persona que se encuentra detrás de la cámara, y cómo es que me sorprende con cada foto que hace.

© Todas las fotografías de este artículo son obra y propiedad de Juan Andrés del Puerto, y son utilizadas en esta página con su expresa autorización.


No hay comentarios :

Publicar un comentario

Hola otra vez! Me agradaría saber qué te pareció este artículo, ¿por qué no dejas un comentario?

¡Recomienda este blog!