Columna del Editor: La Fotografía, Una Herramienta de Inclusión Social

Con tanto avance tecnológico en el ámbito fotográfico, es imposible decir que no nos sentimos agobiados por la cantidad de material nuevo, pero estos avances nos permiten darnos cuenta de que este arte se vuelve cada vez más accesible, tanto así, que hasta las personas con menos recursos en una sociedad, por lo menos tienen un teléfono con cámara incluida.

Con esta afirmación, notamos que la fotografía dejó de ser, hace un tiempo ya, una forma de arte sólo para las personas que pudieran costearse equipos caros y lujosos, y se expandió a todos los estratos de nuestra sociedad... en otras palabras, se popularizó.


Morro do Alemão - Complexo do Alemão - Força de Parcificação
 © Bruno Itan

Y supongo que es el objetivo de toda forma artística, que pueda ser manifestada por toda aquella persona que desee contar algo de sí misma o de lo que la rodea.

Es cada vez más frecuente el hecho de conocer historias sorprendentes de personas cuyas vidas sobresalen en medio de ambientes marginados, no necesariamente gracias a fotógrafos foráneos que vienen a estudiarlos, sino a fotógrafos propios del lugar, los cuales crecieron y se desarrollaron en medio de todo aquello que retratan, en medio de una vida que conocen con certeza. Y muchos lo hacen, con la esperanza de concientizar a la sociedad de la necesidad de paliar las desigualdades sociales.

Un ejemplo favorito personal, es el de Bruno Itan, fotógrafo radicado en el "Complexo do Alemão", en Río de Janeiro, una de las favelas que, en ese entonces, era considerada una de las más peligrosas, y con mayores índices de delincuencia.

Bruno, de 23 años, en una historia parecida a la de película "Ciudad de Dios", se encargó de retratar la vida diaria en las favelas. Así, gracias a esto, consiguió llamar la atención de la presidenta Dilma Rouseff, y ahora trabaja en el Palacio de Guanabara como fotógrafo oficial del Gobierno del Estado de Río.


Moradia no Complexo
© Bruno Itan

Este joven había empezado a desarrollar el gusto por el arte, fotografiando desde hace mucho tiempo, las fiestas de la comunidad con una Sony HX1. Por esto, fue invitado a participar en cursos de fotografía que se desarrollaban en la misma favela, de mano de grandes profesionales.

Habiendo desarrollado con mayor profundidad sus conocimientos, dejó su empleo de lava-autos, y se convirtió en asistente de uno de sus profesores, sin dejar de lado los eventos en las favelas. Con el tiempo, consiguió el dinero para adquirir una Canon EOS 30D, y con ese equipo, registra, como dice: "El lado bueno y a las personas de bien" de la región, un complejo de favelas mostrado tantas veces por los medios, en manos del poder del tráfico. "Si la gente que está dentro no fotografía esa parte, no va a ser la gente de afuera la que lo haga".

Durante su tiempo en el curso de fotografía, Bruno tomó la tarea de registrar diariamente la construcción de un teleférico en el Complejo, desde el hueco en el suelo que era al principio, hasta su finalización. Y mientras hacía esto, conoció a un representante de la Asesoría de Comunicación del Departamento de Obras Públicas de Río, quien pidió a Bruno en varias ocasiones que realizara fotos del vehículo; y quedando satisfecho con los resultados, lo invitó a exponer sus fotos durante la inauguración del teleférico, donde irían autoridades políticas y empresarios del ramo, entre ellos, Dilma Rouseff... y el resto ya es historia.


FUTEBOL NA COMUNIDADE
© Bruno Itan

Actualmente, Bruno enseña y transmite el arte fotográfico en el Complejo a jóvenes que quieren seguir su ejemplo, con el objetivo de alejar a niños, jóvenes y adultos, de la vida de delincuencia y ocio que de otro modo podrían tener viviendo allí.

Como cuenta, nunca tuvo problemas con los traficantes, ya que fotografiaba el lado bueno, y desde la pacificación realizada por el gobierno en el año 2010, la gente ya empieza a andar tranquilamente con cámaras a cuestas; antes, el temor era mucho mayor. En el 2011, fundó el "Fotoclube Alemão", que reúne a decenas de personas los fines de semana, a modo de salidas fotográficas.

Lua do Teleférico do Complexo do Alemão
© Bruno Itan

Ya habiendo sido entrevistado, e invitado a participar con proyectos en los programas más importantes de la televisión brasilera, Bruno Itan es un ejemplo claro de lo que el amor por la fotografía y por la sociedad, es capaz de lograr.

¿Es posible lograr avances sociales si incluimos al arte fotográfico en las actividades de los jóvenes y adultos de todas partes?

La historia que hoy les conté aquí, es sólo una más de las, seguramente, miles que se dan a conocer periódicamente. El arte ha demostrado ser capaz de promover la unión de las personas y el entendimiento entre los hombres, liberar de los vicios del ser humano, y cumplir con la tarea de transmitir mensajes capaces de movilizar a la humanidad. 

Esta posibilidad de inclusión que ofrece la fotografía, se da no sólo gracias a la necesidad de cada persona de gritar al mundo los problemas que la aquejan y las alegrías que siente, sino también gracias a la cámara, ya que el lenguaje de las imágenes es global, entendido del África a la Antártida, y no se necesita de aprender demasiado, sólo el saber cómo utilizar la herramienta; y el resto, el resto es deber de la creatividad, el espíritu, y el ojo de cada fotógrafo.


Fuente: Revista Fotografe Melhor N° 184, Enero del 2012, Editorial Europa

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